Internet es para escuchar y colaborar (Columna de Marcelo Ebrard) | Animal Político


La ley de telecomunicaciones propuesta por el gobierno federal parte de un principio de desconfianza. El gobierno le tiene miedo al ciudadano, al honesto y al deshonesto, porque no conoce la dinámica de Internet ni de las redes sociales. Éstas no se pueden controlar, sino participar en ellas.

En el mundo hay dos tendencias sobre el papel que desempeña internet en la relación entre la sociedad y el gobierno: que la sociedad controle al gobierno a través de Internet como en las democracias más avanzadas o que el gobierno utilice internet para controlar a la sociedad, como sucede en Corea del Norte, Venezuela y China entre otros.

La ley de telecomunicaciones propuesta por el gobierno federal pertenece al segundo grupo. Parte de un principio de desconfianza. El gobierno le tiene miedo al ciudadano, al honesto y al deshonesto, porque no conoce la dinámica de las redes sociales. Éstas no se pueden controlar, sino participar en ellas. No sólo sirven para difundir, sino para responder y escuchar. Las redes sociales y en general el Internet son un espacio de colaboración y creación, de interacción entre pares, donde la información está en constante flujo y donde se ha demostrado que el conocimiento impulsa el crecimiento de la economía. Internet es el vehículo que ha permitido el nacimiento de la sociedad de la información y el conocimiento.

Internet derecho humano

También es cierto que este espacio libre, con todas sus ventajas y posibilidades, está disponible al criminal o a la difusión irresponsable de datos o información falsa, pero hemos visto cómo una comunidad participativa puede regular y corregir conductas nocivas, o al menos dejarlas en la periferia. Wikipedia y su modelo de creación colaborativa lo han logrado, por sólo dar un ejemplo. El crimen y la desinformación que facilita también el Internet no puede ser un pretexto para intentar coartar la libertad de todos, no se puede imponer un estado de sitio al internet, porque entonces viviríamos en el estado policial, en la excepción y en la limitación permanente de las libertades individuales.

Los países en el mundo están avanzando hacia la consolidación de los derechos humanos. Aunque no pensáramos que el Internet es un Derecho Humano (y en la Ley para el Desarrollo del Distrito Federal como Ciudad Digital y del Conocimiento, de febrero de 2012 así lo indicamos, en su artículo 10), la libertad de expresión al menos sí es un derecho reconocido universalmente, y el Internet es un habilitador de esta libertad como ningún otro medio lo ha sido anteriormente, debido a su alcance, sus posibilidades de expresión y lo inmediato de su efecto.

Intentar controlar a Internet o censurarlo a partir de la suposición o probabilidad del mal uso que pudiera darse, es similar a prohibir los autos porque suceden choques o son instrumento para delitos; peor aún, es pensar que la movilidad de las personas (andar a pie o correr) es malo porque con esa misma facultad se pueden cometer robos o algún otro crimen y actuar con medidas de prohibición a la movilidad. Un gobierno debe impulsar la adopción de esta herramienta que es quizá el desarrollo más importante en términos de transmisión de información, y con ello de las ideas y cultura, desde la imprenta. No hay un avance tecnológico que haya producido más cambios en la vida cotidiana de cada persona que el Internet, y por ello, el que una persona carezca de medios para acceder a éste significa limitar y vulnerar las posibilidades de desarrollo de ese individuo.

Internet es el lugar para acercarse y escuchar, para debatir, para aprender y comunicar como gobierno, para difundir información correcta y oportuna al igual que para colaborar, en la construcción de soluciones para las personas.

El uso de las herramientas de Internet en el Gobierno de la Ciudad de México permitió conocer de una mejor manera las preocupaciones y demandas de los ciudadanos, de la gente en general. El Gobierno de la Ciudad ingresó a las redes sociales en abril de 2009 derivado del episodio de influenza. Las redes sociales nos dieron la oportunidad de acceder a un medio donde la gente estaba activamente hablando del tema, poner a disposición de ellos información correcta y oportuna además de resolver dudas en tiempo real. Para nosotros resultaron invaluables en la medida de su capacidad de interacción y respuesta.

Con base en la experiencia de la participación de la gente a través de las redes, organizamos varias dinámicas a través de su uso, como el evento en Google Moderator, en septiembre de 2011, donde respondí las 15 preguntas más valoradas por la comunidad de usuarios. Al evento invitamos también a diversos participantes de redes sociales, en un ejercicio real de interacción.

Durante el periodo en el que fui Jefe de Gobierno de la Ciudad, Internet se destacó como un canal de comunicación con la gente, así como un espacio donde ofrecimos servicios y trámites, participamos y respondimos dudas y quejas, al igual que comunicamos.

Con base en los beneficios de Internet, en febrero de 2012 se emitió la mencionada Ley para el Desarrollo del Distrito Federal como Ciudad Digital y del Conocimiento, que establece los principios clave por los cuales Internet se reconoce como el instrumento que permite un desarrollo social y económico, con lo cual construir una mejor vida para las personas a través de su acceso a la información, el conocimiento y la colaboración.

La historia nos ha demostrado que el ánimo de las personas por aprender y conocer se impone. El lenguaje, la palabra escrita, la imprenta, los medios electrónicos han prosperado a pesar de los intentos por limitar o prohibir su uso. La voluntad social logrará nuevamente obtener lo que la elite les quiere negar.

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Internet es para escuchar y colaborar: Marcelo Ebrard | Animal Político

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